sábado, 23 de agosto de 2014

FORMACIÓN DE USUARIOS. Niveles en la formación de personas usuarias. ITE Educación, España



Niveles en la formación de personas usuarias

En una programación de formación de usuarios debemos tener en cuenta distintos niveles que vayan desde un conocimiento del espacio hasta concluir con la elaboración por parte del alumno de su propia información, aspecto que abordaremos en el apartado dedicado a la educación documental.

Primer nivel: Aproximación al espacio

El objetivo de este nivel es conseguir que el espacio de la biblioteca sea para los niños algo muy familiar, que lo identifiquen, lo valoren y lo aprecien. Se debe conseguir que los alumnos y las alumnas asimilen este espacio como un lugar de referencia en su actividad cotidiana, que reconozcan los recursos puestos a su disposición y aprenden a desenvolverse entre ellos con naturalidad y eficacia. Un primer paso para lograr que conozcan el espacio sería una buena señalización. Para trabajar este objetivo, Madeleine Couet propone la siguiente clasificación de actividades:

Clasificación de actividades, "Para apropiarse de los lugares, Situarse"
Estas actividades pueden servir, como indica esta autora, "para ayudar a los niños a moverse en el centro de recursos, a conocerlo, a situarse en las diferentes categorías de documentos con el fin de que accedan a la información buscada y adquieran autonomía ante al fondo documental de la biblioteca escolar."
A continuación mostramos una selección de contenidos y de actividades para trabajar este objetivo en cada una de las etapas educativas:

Educación Infantil:

  • Reconocer el espacio de la biblioteca escolar, familiarizarse con él.
  • Distinguirlo de otros espacios parecidos: rincón de lectura, biblioteca pública.
  • Saber lo que podemos encontrar en ella, fijándose especialmente en la diferencia entre obras de ficción y obras de conocimientos.
  • Conocer y respetar algunas normas sencillas de comportamiento y uso de la biblioteca.
A través de juegos de preguntas y respuestas alternativas podemos ir fijando ideas sobre cómo usar la biblioteca, sus principales normas o servicios. A continuación se ilustran algunos ejemplos de actividades dirigidas a esta etapa.
Se muestra una actividad donde el alumno debe colorear y rodear de una serie de dibujos aquellas cosas que hay en una biblioteca
Actividad en la que se pide a los niños que coloreen aquella imagen que muestra cómo se debe estar en una biblioteca

Educación Primaria:

  • Dominar el espacio de la biblioteca: cómo se organiza, distintas secciones.
  • Conocer el funcionamiento y normas de la biblioteca y sus servicios.
  • Respetar y cuidar la biblioteca y sus materiales.
  • Reconocer los distintos documentos que podemos encontrar en ella y sus elementos identificadores: título, autor, editorial.
A continuación se ilustran algunos ejemplos de actividades dirigidas a esta etapa:
Actividad de relación donde se pide al alumno que una cada palabra con su sitio correspondiente dentro de la cubierta del libro
Actividad de preguntas tipo test sobre conceptos de la biblioteca

Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato:

  • Dominar el espacio y saber usar la biblioteca escolar como un espacio de recursos y de ocio.
  • Distinguirla de otros espacios de información y ocio: biblioteca pública centros de documentación, archivos, museos.
  • Involucrarlos en el proceso de gestión de la biblioteca.
  • Conocer cómo funciona la biblioteca, cual es el proceso que siguen los documentos hasta llegar a manos de los usuarios.
Existen numerosas experiencias que nos pueden dar ideas para trabajar la aproximación al espacio de la biblioteca. Estas son algunas de ellas:
  • Juego de la triblioteca: Es una actividad para realizar durante una visita puntual a la biblioteca con niños y niñas mayores de 10 años. Se propone a los niños conocer, de un modo divertido, a partir de un esquema de pregunta-respuesta basado en el popular juego del "Trivial", los recursos, servicios y actividades que puede ofrecer, la biblioteca.
  • Juego de las pistas: Una propuesta de rastreo informativo dirigida a estudiantes de Educación Secundaria que pretende facilitar una primera toma de contacto con la biblioteca. Si bien se experimentó como una propuesta de colaboración del Instituto con la biblioteca pública, creemos que puede ser una experiencia válida para dar a conocer la biblioteca escolar.

Segundo nivel: Cómo localizar la información que nos interesa.

Este segundo nivel comprende desde saber preguntar por lo que se busca hasta saber localizarlo físicamente en la biblioteca. Esto implica saber formular preguntas, elaborar estrategias de búsqueda y recuperación de la información, manejar catálogos, leer y comprender los registros bibliográficos, localizar el documento a través de la signatura topográfica, etc.
A continuación mostramos una selección de contenidos y de actividades para trabajar este objetivo en cada una de las etapas educativas:

Educación Infantil:

  • Cómo se ordenan los libros.
  • Distinguir cuál es el espacio para cada tipo de documentos; distinguiendo ficción y conocimiento.
  • Saber expresar oralmente sus dudas e inquietudes informativas.
Una posible actividad con los niños es Verdad o cuento. Se selecciona un tema conocido para ellos, por ejemplo animales de la granja y una serie de libros sobre el mismo, procurando que incluyan narraciones, cuentos y libros informativos. Les entregamos los libros y los leemos en grupo. El diálogo con ellos permitirá poner de manifiesto las diferencias entre un relato imaginativo y un libro informativo. Si por ejemplo vamos a trabajar sobre las vacas, podemos utilizar dos libros de ficción: Blanquita, la vaca sin manchas o No todas las vacas son iguales, y dos libros informativos: Zazum y la vaca o Las vacas del tío Tomás.

Para saber más ...
  • Zidrou. Blanquita , la vaca sin manchas. Ilustraciones David Merveille. Madrid: MSV, 1992.
  • Ventura, Antonio. No todas las vacas son iguales. Ilustraciones Pablo Amargo. Caracas: Camelia, 1999.
  • Zazum y la vaca. Könemann, 2000.
  • Ribas, Teresa. Las vacas del tío Tomás. Ilustraciones Mercè Arànega. Barcelona: La Galera, 1990.

Educación Primaria:

  • Aproximación a la jerarquización de conceptos y a los sistemas de clasificación.
  • Saber expresar lo que se quiere buscar e iniciarse en los sistemas de búsqueda (los catálogos).
  • Saber localizar los documentos a través de la signatura topográfica.
Ejemplo de actividad: Poner el número de la CDU correspondiente a cada imagen de libro, fijándonos también en los rótulos de las estanterías de libros de temas parecidos.

Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato:

  • Conocer la estructura de la CDU y sus principales clases.
  • Saber leer los registros bibliográficos.
  • Ser capaz de delimitar lo que se quiere buscar y establecer estrategias de búsqueda.
  • Uso de distintos catálogos, no sólo los de la biblioteca sino también a través de Internet.

Tercer nivel: Conocer las fuentes de información

Un requisito necesario para saber estar informado es descubrir la posibilidad de encontrar respuestas con la ayuda de los recursos bibliotecarios.
Muchos estudiantes rechazan la actividad investigadora como resultado de un prejuicio respecto a la información: en términos generales se considera que el saber es la acumulación de datos y conocimientos respecto al mayor número posible de cuestiones.
Puesto que la mayor parte de los alumnos y alumnas no encuentran en su memoria los datos que buscan, afrontan su ignorancia con fatalismo, buscando una rápida respuesta que les permita dedicarse a otras actividades.
Frente a esta visión negativa es preciso promover experiencias estimulantes en relación con la búsqueda documental. Se trata de plantear la actividad investigadora como un reto personal, demostrando que el saber está al alcance de todos si conocemos las claves que permiten localizar y contrastar la información.
Todo esto se debe iniciar desde las primeras etapas educativas, adecuando los contenidos y actividades a la edad de los alumnos. A continuación ofrecemos una selección de contenidos y actividades para trabajar este nivel en las diferentes etapas educativas:

Educación Infantil:

  • Saber buscar aquello que les puede interesar, iniciación en la búsqueda y selección de lo que les interesa.
  • Aprender a manipular correctamente los materiales de la biblioteca.

Educación Primaria:

  • Identificar las partes auxiliares de los documentos: índices, sumarios, glosarios.
  • Conocer las distintas fuentes de información y manejarlas, especialmente las principales obras de referencia: diccionarios, enciclopedias.
Una muestra de actividades para el descubrimiento de las fuentes documentales es la experiencia. Tras las huellas de la información es un programa de formación de usuarios que mediante el humor y el misterio implica a los participantes en una actividad de búsqueda que requiere el manejo de materiales documentales en diferentes soportes.
El programa, dirigido a alumnos de Educación Primaria (4º, 5º y 6º curso), consta de ocho sesiones de trabajo en la biblioteca, de 90 minutos de duración cada una.
Fotografía de niños aplicando el juego
De un modo más exhaustivo, Cristina Ameijeiras nos muestra algunas dinámicas para realizar con diccionarios como instrumento básico de acceso a la información. Así lo expone en su artículo Para aprender a usar los diccionarios.
Otro ejemplo de actividad para el uso de las fuentes de información es el Lunijuego, a través del cual intentamos que los alumnos de Educación Primaria adquieran nuevos conocimientos sobre la luna usando los documentos de la biblioteca. Como si se tratara de una oca, deberán ir superando una serie de pruebas y preguntas según caigan en una casilla o en otra: buscar en diccionarios qué es alunizar, cráter, telescopio; por qué no se borran las huellas en la luna; quién fue el primero en llegar a la luna; qué número de la clasificación tienen los libros sobre la luna; etc.
Fotografía de niños aplicando el juego

Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato

  • Saber localizar sin problemas lo que se necesita.
  • Tener unos criterios para valorar y seleccionar la información.
  • Manejar todo tipo de obras de referencia en cualquier soporte.
  • Uso de Internet y documentos electrónicos.
Como hemos visto, la formación de usuarios debe ser un proceso continuo a lo largo de toda la etapa escolar, de manera que cuando los alumnos finalicen sus estudios estén habituados al uso de las bibliotecas y de sus recursos. Por último, nos parece importante señalar que la formación de usuarios debería realizarse desde todas las áreas porque en todas ellas es necesario saber utilizar distintas fuentes, saber localizar la información pertinente y saber elaborarla con criterios propios. De ahí la importancia de incluir este tipo de actividades en la programación didáctica. El objetivo final sería conseguir que los alumnos percibiesen la biblioteca como un lugar de uso habitual en su vida escolar y un lugar al que recurrir en el futuro como usuarios de bibliotecas públicas, universitarias, etc.
iDevice iconPara saber más ...
  • Couet, Madeleine. Hacia una tipología de las actividades en la biblioteca escolar. En:Educación y Biblioteca, diciembre 1990, nº 11, p. 48.

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